Consultoría normativa
Beneficios clave
Estructuramos su manual de prevención de riesgos mecánicos según IRAM 3571, con redacción técnica que evita observaciones recurrentes en las revisiones.
Implementamos el sistema de gestión de calidad bajo IRAM-ISO 9001:2015 adaptado a talleres metalmecánicos, con procesos documentados y personal capacitado en menos de ocho meses.
Diseñamos su plan de calibración conforme a IRAM 35050, definiendo frecuencias, criterios de aceptación y selección de laboratorios acreditados para cada instrumento crítico.
Reducimos las desviaciones en auditorías externas al integrar la documentación operacional con los requisitos específicos de su rubro y las normas aplicables.
Formamos a su personal en la interpretación de normas IRAM y en la aplicación de procedimientos de calibración y gestión de calidad, sin depender de consultores externos.
Entregamos carpetas técnicas completas con registros de calibración, procedimientos operativos y manuales de riesgos, organizadas para presentar en cualquier inspección.
Suscríbase y reciba guías prácticas sobre validación de manuales, gestión de calidad y calibración bajo normas IRAM.
No ofrecemos lo mismo que todos. Nuestra experiencia se apoya en la aplicación concreta de normas IRAM a procesos reales de prevención de riesgos mecánicos, gestión de calidad y calibración.
No redactamos manuales genéricos. Cada documento se ajusta a los requisitos específicos de IRAM 3571, IRAM-ISO 9001:2015 o IRAM 35050, según el caso. Trabajamos con la versión vigente y las interpretaciones sectoriales que los auditores esperan encontrar.
La mayoría de nuestros clientes son talleres metalmecánicos y plantas de hasta 50 personas. Sabemos cómo adecuar la documentación sin burocracia innecesaria, manteniendo el rigor técnico que exige una certificación.
No entregamos un informe y nos vamos. Acompañamos la revisión del manual o plan de calibración hasta que el cliente obtiene la conformidad del organismo o auditor. Incluimos hasta dos rondas de correcciones sin costo adicional.
Hemos trabajado con empresas que necesitaban adecuar sus procedimientos de emergencia para maquinaria rotativa, diseñar un SGC desde cero en un taller de matricería y establecer la trazabilidad metrológica de instrumentos de presión y temperatura. Cada caso tiene su contexto y lo tratamos como tal.
Los manuales no se escriben solo para el auditor. Redactamos procedimientos que el personal de planta pueda seguir sin ambigüedades. Eso reduce no conformidades y mejora la seguridad real en el piso de producción.
Cada proyecto parte de un diagnóstico del proceso existente. No ajustamos un modelo estándar. Esto implica más tiempo de análisis, pero garantiza que el documento final refleje la operación real y no una idealización de escritorio.
Respuestas claras sobre manuales de prevención, sistemas de gestión y planes de calibración.
El manual de prevención de riesgos mecánicos se centra exclusivamente en peligros derivados de máquinas, equipos y herramientas: atrapamientos, cortes, proyecciones, aplastamientos. Sigue los requisitos de IRAM 3571, que exige identificación específica de cada equipo, evaluación de riesgo con metodología definida y medidas de control documentadas. Un plan de seguridad general abarca riesgos eléctricos, químicos, ergonómicos y organizativos, sin el nivel de detalle mecánico que exige esta norma.
La norma no fija un plazo único, pero la práctica habitual en talleres metalmecánicos es revisar el sistema al menos una vez al año durante la auditoría interna. Si hay cambios en procesos, maquinaria o personal clave, se recomienda actualizar los procedimientos operativos en un plazo de 30 días. La revisión por la dirección debe quedar registrada y servir para ajustar objetivos de calidad y recursos necesarios.
Deben incluirse todos los instrumentos que afecten la calidad del producto o la seguridad del proceso: calibres, micrómetros, termómetros, manómetros, balanzas, durómetros y equipos de ensayo no destructivo. La norma IRAM 35050 exige definir para cada uno el intervalo de calibración, el criterio de aceptación (tolerancia máxima permitida) y el método de verificación. Instrumentos de uso ocasional o con bajo impacto pueden tener intervalos más largos, pero deben estar igualmente documentados.
No es obligatorio, pero sí recomendable en pymes sin experiencia previa en normas IRAM. Un consultor externo reduce el tiempo de implementación (de 12 a 6-8 meses en talleres metalmecánicos) y evita errores comunes como documentación excesiva o falta de trazabilidad. La norma permite que el propio personal interno lidere el proyecto si cuenta con formación en IRAM-ISO 9001:2015 y dedica al menos 10 horas semanales a la tarea.
Depende de la gravedad. Una no conformidad menor (p. ej., falta de firma en un procedimiento) se subsana con una acción correctiva en un plazo de 30 días. Una no conformidad mayor (p. ej., ausencia de evaluación de riesgo para una máquina crítica) puede suspender la certificación hasta que se presente evidencia de corrección. En ambos casos, el organismo auditor exige un análisis de causa raíz y un plan de acción con fechas concretas.