Antes de la primera reunión con un consultor en normas técnicas, conviene tener claros algunos puntos. No se trata de llegar con una carpeta perfecta, sino de saber qué información puede agilizar el diagnóstico. El consultor necesitará conocer el tipo de procesos que se realizan, si existen manuales operativos previos, y cuáles son las normas IRAM que aplican al rubro. También es útil listar las máquinas o equipos críticos, los registros de calibración disponibles y cualquier observación de auditorías anteriores. Tener esto a mano permite que la primera consulta se centre en los desvíos reales y no en recopilar datos básicos. El objetivo es que ambas partes aprovechen el tiempo para definir el alcance del trabajo y los entregables esperados, sin rodeos ni sorpresas.